Línea Interior


Línea Interior es una sección fija de la revista Popular 1, en la que se informa de la actualidad musical de la escena nacional rockera.


viernes, febrero 16, 2007

Conversaciones con Salvador Domínguez (I)


En el actual número 400, se incluye un artículo de con Salvador Domínguez, un personaje clave dentro del rock de este país, ya que sus trabajos con Miguel Ríos, Banzai o Tarzen son discografía básica de la historia del rockroll estatal. Salvador es una de las personas que mejor conocen la evolución de la música en la Península, de hecho lo atestigua con varios interesantes libros como "Bienvenido Mr Rock" o " Los Hijos del Rock", además es todo un filón para los entrevistadores ya que todas sus respuestas tienen el suficiente fundamento como para tenerlas en cuenta. Por motivos de espacio fue imposible incluir la entrevista íntegra por eso reproducimos algunas de las repuestas que pese a su interés no tuvieron cabida en el Popu.

Al referirle la gira que hizo por Estados Unidos junto a Tarzen me destacó un detalle que la gran mayoría de los que tenéis bandas seguro que os gustaría que os pasase al menos una vez en la vida y que demuestra el respeto a la música que tienen los americanos ( pena que no lo tenga hacía otros aspectos de la vida). Muy lejos del típico comentario de vuestros compañeros de trabajo: "¿ Tienes un grupo? Sois heavies ¿ Verdad?... "

La gira de Tarzen por USA fue todo un hito para el rock español, ¿Recuerdas alguna anécdota de esa gira?

" Recuerdo cientos de ellas, pero tal vez lo que más me llamó la atención fue un detalle que dice mucho de la cultura musical y de la educación de los estadounidenses. Procedentes de Londres, que era nuestra base de operaciones, Tarzen aterrizamos en el aeropuerto Kennedy, en Nueva York. Mientras pasábamos el control de pasaportes, las funcionarias encargadas del mismo nos sonreían y bromeaban con nosotros, a la vez que nos deseaban “una estupenda gira”. Algo insólito. Ya en un pasillo de la inmensa terminal, se acercó a mí un hombre joven, perfectamente trajeado y encorbatado, con aspecto de alto ejecutivo, que me dijo sonriente: “Bienvenido a los Estados Unidos”. Yo, sorprendido, y temiéndome que fuese un agente de la DEA dispuesto a llevarme a algún cuarto anexo para proceder a un registro, le dije que le agradecía sus palabras, pero que no entendía porqué me lo decía. Entonces, el hombre, mirándome a los ojos, me dijo: “Por su aspecto, está claro que usted es músico. Los norteamericanos amamos la buena música, y si usted está aquí en los Estados Unidos es porque debe ser un músico extraordinario, por lo que estamos encantados de tenerle entre nosotros, y yo, personalmente, en nombre de nuestro país, le doy la bienvenida a los Estados Unidos”. Su cortesía me dejó sin palabras.
Pero no fue un episodio aislado, no. Se repetía constantemente, conforme íbamos visitando otras ciudades como Cleveland, Detroit, Chicago, Minneapolis, La Crosse, Kansas City, St. Louis, Oklahoma City, Dallas, Houston, Austin, San Diego …
Lo triste es que en España estamos acostumbrados a otra cosa. A que los que consideran que son los reyes del mambo te miren con cara de desprecio, lo cual a mí me importa un carajo, pues no tengo ningún tipo de complejo social ni sexual. Si aquí me cruzo en el pasillo de un avión con algún ejecutivillo con aspecto de paleto especulador, lo usual es que se ponga tieso y nervioso, luzca su teléfono móvil de última generación y te mire con cara de “qué hace este tío vestido de cuero y con el pelo de colores viajando en bussiness class”. Son ese tipo de individuos que luego ves en los periódicos, implicados en escandalosas tramas de corrupción urbanística. Son chorizos honorables, y, algunos, estrellas mediáticas en los programas del corazón. Sobre esa mierda está basando su cultura nuestro país en los últimos años. "
Seguiremos hablando....

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